drapilux air posee una nueva sustancia activa, que no absorbe los olores ni las sustancias nocivas, sino que las transforma mediante un proceso catalítico, desintegrándolas en sustancias inofensivas.
El formol y el amoníaco son los causantes más frecuentes del mal olor y del aire contaminado.
El formol se suele encontrar por ejemplo en muebles de madera, pegamentos, materiales aislantes, laminados y papel pintado, lo cual significa que está presente en todas las áreas de trabajo y espacios vitales. A partir de valores superiores a los 0,05 ppm, el formol es tóxico y puede causar dolores de cabeza, náuseas, irritación de los ojos e incluso enfermedades respiratorias y de la membrana mucosa, pudiendo incluso provocar cáncer.
Las mayoría de los olores molestos provienen de los humos de la cocina, de los animales domésticos y del humo del tabaco. El principal causante de estos olores es el amoníaco.
Las pruebas de desintegración de olores y sustancias tóxicas muestran que: drapilux air desintegra estos olores y sustancias contaminantes, quedando científicamente probado y comprobado. Al mismo tiempo, este efecto se distingue por su gran perdurabilidad tras el lavado.
La gran calidad de drapilux air está avalada por una gran variedad de certificados.